Verificador de índice de Google
Verifica si Google indexó tus páginas: rápido, sencillo y gratuito.
Acerca de esta herramienta
Así que tienes un sitio web. Has pasado horas ajustándolo, añadiendo contenido, quizás incluso arreglando algunos enlaces rotos. Ahora te preguntas: ¿Google realmente lo notó? Ahí es donde entra un verificador de índice de Google. No es magia, pero está muy cerca. Esta herramienta te dice cuáles de tus páginas están realmente alojadas en la enorme base de datos de Google. Piénsalo como revisar tu correo después de enviar invitaciones: ¿llegaron a su destino o aún están atascadas en el sistema? Es sencillo, en serio. Ingresas tu URL, das clic en buscar y ¡listo! Obtienes una lista de las páginas que Google ha indexado. Sin relleno, sin jerga. Solo respuestas directas. Y, sinceramente, es una de esas cosas que no te das cuenta que necesitas hasta que estás desesperado preguntándote por qué tu nueva entrada de blog no aparece en los resultados de búsqueda.Características principales
- Búsqueda rápida: escribe una URL y obtén resultados en segundos.
- Muestra páginas indexadas frente a las no indexadas, para que sepas qué falta.
- Funciona con cualquier sitio web público; no se requiere inicio de sesión ni acceso especial.
- Ayuda a detectar problemas de indexación a tiempo, como cuando una página fue bloqueada accidentalmente por un archivo robots.txt.
- Es gratuita. Sin registros, sin tarifas ocultas. Solo datos puros y sin filtros.
- Útil para auditorías de SEO, migraciones de sitios o simplemente para tranquilizarte después de publicar.
Preguntas frecuentes
P: ¿Por qué mi página nueva no aparece en el índice?
R: Podría haber varias razones. Tal vez Google aún no la ha rastreado; dale un día o dos. O tu página podría estar bloqueada por una etiqueta noindex o por robots.txt. Usa el verificador para confirmarlo y luego revisa cuidadosamente la configuración de tu sitio.
P: ¿Esta herramienta puede solucionar problemas de indexación?
R: No. Solo te dice qué está indexado, no cómo arreglarlo. Pero una vez que sepas qué falta, puedes actuar: vuelve a enviar la URL en Google Search Console, corrige los errores de rastreo o elimina las etiquetas que la bloquean.